¿Por qué?

Se conocieron en una biblioteca. Después de unos días de tonteo, él la invitó a su casa. Empezaron a juguetear con besos, una palmadita aquí, un pellizco allá, pero en un momento, él la tenía inmovilizada con su peso y con una mano en el cuello. Aunque ella le dijo que le estaba haciendo daño, él , ignorando sus quejas, parecía disfrutar de la situación. Se sintió atrapada, maltratada, violentada, agredida, ofendida, enfadada, insegura, débil y qué sé yo cuantas otras cosas. El miedo la dejó inmóvil durante unos minutos que parecieron eternos, el agresor seguía besándola y toqueteándola con rudeza. En un arrebato de fuerza que no sabía que tenía, mientras él se veía a si mismo al control de la situación, se concentró un momento y le dio un rodillazo en la entrepierna lo más fuerte que pudo. Aprovechó el momento en que él se dobló sobre sí mismo intentando contener el dolor, para escabullirse sin mirar atrás. Corrió escaleras abajo colocándose la camiseta, llena de ira y de rabia, sin derramar ni una lágrima y con una sola pregunta repitiéndose en su cabeza: ¿POR QUÉ?

Clamor