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Los adolescentes no detectan las actitudes de la violencia de género

day.3, 05 de month.6 de 2013

Los adolescentes no detectan las actitudes de la violencia de género

Espa√Īa · Violencia

ESPA√ĪA

RTVE 676480.shtml

‚ÄúYa casi al final de la relaci√≥n lo empec√© a notar, pero los s√≠ntomas de que algo iba mal hab√≠an empezado mucho antes‚ÄĚ. As√≠ recuerda Alicia la relaci√≥n de pareja que con 16 a√Īos la llev√≥ a quedarse aislada y abandonar su propia vida durante cinco a√Īos, sin ser consciente de ello. Con 26 a√Īos y despu√©s de romper esa relaci√≥n de maltrato psicol√≥gico, ha conocido a otra persona y en esta ocasi√≥n ha ‚Äúganado libertad‚ÄĚ, elige lo que quiere hacer, toma sus propias decisiones y comete sus propios errores.

 

‚ÄúUna persona que te quiere no te va a decir lo que tienes que hacer, ni te va a dejar de querer porque no hagas lo que te dice‚ÄĚ, asegura Alicia, que no solo ha conseguido recuperarse, sino que adem√°s se ha formado como psic√≥loga y ahora colabora con una fundaci√≥n en talleres para la prevenci√≥n de los malos tratos en colegios, institutos y universidades.

 

Los psicólogos especializados en atención a las mujeres que han sufrido la violencia de género coinciden en que la víctima deja, de forma inconsciente, en manos de su pareja las riendas de su propia vida. Si además la víctima es una adolescente, la vulnerabilidad aumenta.

 

Un estudio realizado por el Ministerio de Igualdad del anterior Gobierno y la Universidad Complutense en 2011, apunta a que un 4,9% de chicas adolescentes ya ha sido v√≠ctima de alg√ļn tipo de violencia y que una de cada cinco puede ser v√≠ctima de malos tratos porque justifica el sexismo y la agresi√≥n como forma de enfrentarse a los conflictos.

 

En total, 32.242 mujeres sufrieron la violencia de g√©nero en Espa√Īa en 2011, seg√ļn el INE, y de ellas, 571, es decir un 1,7%, ten√≠an menos de 18 a√Īos.

 

Aumentan los casos entre menores de edad

Las administraciones p√ļblicas y entidades que trabajan en el apoyo a las v√≠ctimas perciben adem√°s un preocupante aumento de casos entre las chicas menores de edad. La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha recientemente una unidad especializada en la atenci√≥n a mujeres adolescentes en la que colaboran las fundaciones ANAR y Luz Casanova.

 

El informe de la fundaci√≥n ANAR revela que 927 menores que sufr√≠an la violencia de g√©nero en su entorno o por parte de su pareja llamaron a su tel√©fono en 2012 lo que implica un aumento del 17% sobre el a√Īo anterior. Desde ese mismo informe se percibe que los malos tratos aparecen a edades cada vez m√°s tempranas. Un 58,9% de las llamadas que recibieron en 2012, correspond√≠an a menores que ten√≠an 17 a√Īos, un 19,1% ten√≠an 16 a√Īos, pero lo que m√°s ‚Äúasusta‚ÄĚ es comprobar que el 12% de las llamadas proced√≠an de ni√Īas de 13 a 14 a√Īos de edad.

 

Los psic√≥logos que trabajan con las v√≠ctimas coinciden en se√Īalar que todav√≠a hay referentes en la sociedad con ‚Äúmensajes machistas‚ÄĚ que podr√≠an estar detr√°s del aumento de casos, desde canciones hasta anuncios publicitarios, que hablan de relaciones ‚Äúno muy igualitarias‚ÄĚ, en las que ellas son controladas y renuncian a ciertas cosas. As√≠ lo explica la psic√≥loga Olga Barroso de la fundaci√≥n Luz Casanova, que coincide en expresar su preocupaci√≥n por el aumento de casos.

 

‚ÄúUn d√≠a me llegaron 40 llamadas perdidas suyas, yo no estaba haciendo nada, pero cuando le cog√≠ el tel√©fono me puso a parir dici√©ndome que d√≥nde estaba y que con quien le estaba poniendo los cuernos‚ÄĚ. Alicia ten√≠a 19 a√Īos y estaba en Irlanda aprovechando una beca de ingl√©s.

 

Una parte de la violencia que es \\\"invisible\\\"

Los celos son vistos como un acto de amor por muchas adolescentes, explica la subdirectora del tel√©fono ANAR, Diana D√≠az, que alerta de como ‚Äúhay una parte de la violencia de g√©nero que es invisible. Las adolescentes cuentan que tienen un problema con su novio est√° muy mal y sufren los efectos de la violencia, pero no lo identifican como tal sino que la justifican por amor\\\", se√Īala en relaci√≥n a las primeras llamadas que hacen para pedir ayuda.

 

As√≠, en un repaso al repertorio de las canciones m√°s escuchadas y coreadas por los adolescentes, la dependencia y el control se confunden con amor. Hay letras como ‚ÄúBlanco y Negro‚ÄĚ de Mal√ļ con frases como: ‚ÄúEres t√ļ quien me hace llorar pero solo t√ļ quien me puede consolar‚ÄĚ, aunque al mismo tiempo, la cantante tiene otro tema contra la violencia de g√©nero titulado ‚ÄúNi un segundo‚ÄĚ donde una mujer se libera del maltrato.

 

No detectan las actitides de desigualdad y todo aquello que no se detecta es tolerado

Diana D√≠az est√° de acuerdo en el hecho de que si ha habido un aumento de los casos, probablemente ‚Äúindique que es un tema que no se est√° resolviendo de forma adecuada‚ÄĚ. Gracias a las campa√Īas contra la violencia de g√©nero, los adolescentes saben lo que es, sin embargo ‚Äúno detectan las actitudes de desigualdad y todo aquello que no se detecta es tolerado‚ÄĚ.

 

Lo cierto es que los estudios realizados a nivel internacional han comprobado que no hay coincidencia entre los diferentes mensajes que reciben los adolescentes. Por ejemplo, el modelo de la familia es distinto al de la escuela, y al de las series de televisión.

 

La relación comienza sin violencia

‚ÄúPiensas que si se pone celoso es porque te quiere, tambi√©n por ejemplo si te dice que no te puedes poner determinada ropa porque te van a mirar muchos chicos y as√≠, poco a poco, te va quitando libertades, es algo muy sutil‚ÄĚ. Alicia recuerda los inicios de su relaci√≥n, como ‚Äúten√≠a que volver con √©l a su casa‚ÄĚ y salir ‚Äúcuando a √©l le pareciera oportuno‚ÄĚ.

 

El informe ANAR sobre Violencia Infantil en Espa√Īa en 2012 revela que un 67,4% de las adolescentes que llamaron al tel√©fono de Ayuda a Ni√Īos y Adolescentes porque sufr√≠an violencia de g√©nero por parte de su pareja, no eran conscientes de los riesgos que estaban corriendo.

 

En una primera fase de la relaci√≥n los maltratadores van a querer ‚Äúcontrolar‚ÄĚ a la persona y para eso, primero quieren conseguir un acercamiento, por lo que habr√° una primera fase de ‚Äúno violencia‚ÄĚ, explica la psic√≥loga Olga Barroso. Despu√©s tienen que ir aplicando m√°s violencia, ya sea f√≠sica o psicol√≥gica, ‚Äúpero hasta que eso llega ‚Äúpasa un tiempo‚ÄĚ.

 

Es muy duro admitirlo, pero esa persona no te puede querer

Alicia cuenta como su pareja le repetía que la quería y que la necesitaba y como, aunque fue muy duro, finalmente tuvo que admitir que esa persona no le podía querer.

 

La v√≠ctima no advierte en un primer momento que est√© con un maltratador, ve que le cuida, le acepta, y es entonces ‚Äúuna vez la relaci√≥n est√° en ese punto‚ÄĚ cuando empiezan manifestaciones de la violencia ‚Äúmuy sutiles, pero todav√≠a conciliables con una relaci√≥n, en la que un d√≠a hubo un problema‚ÄĚ algunas se√Īales que la v√≠ctima no percibi√≥.

 

El primer contacto con las víctimas

Diana D√≠az explica que cuando las adolescentes llaman por primera vez no hablan de una situaci√≥n de violencia de g√©nero sino de problemas sentimentales con su novio. De ah√≠ la importancia de que el psic√≥logo escuche a la menor, se ponga en su lugar y ‚Äúest√© muy preparado para identificar a trav√©s de una primera exploraci√≥n que hay algo m√°s‚ÄĚ.

 

Por eso, lo primero que intentan ense√Īar a las mujeres que acuden para recibir asistencia psicol√≥gica en la Fundaci√≥n Luz Casanova es que lo principal es que si ellas tienen una relaci√≥n de pareja y esa persona ‚Äúno es capaz de identificar‚ÄĚ que la otra persona tiene necesidades distintas a las suyas, ‚Äúhay un problema‚ÄĚ.

 

Por ejemplo, si un d√≠a al llegar a casa, con dolor de cabeza, sin ganas de hacer otra cosa que descansar y pese a que ha expresado su malestar la pareja pretende que le acompa√Īe al cine, sin identificar que puede tener necesidades distintas, ya hay un problema.

 

Barroso cuenta como el psicólogo tiene que acercarse, para que ellas sepan que \\\"no las va a juzgar\\\"  y es entonces, una vez logrado ese grado de mayor confianza con personas a las que no conocen, cuando pueden llegar a contar, por ejemplo, que su pareja les han insultado o empujado.

 

La labor del profesional amortigua el sufrimiento de la v√≠ctima en esa primera petici√≥n de ayuda, ayud√°ndole ‚Äúa tomar conciencia de su situaci√≥n‚ÄĚ, en una ‚Äúfase muy importante de contenci√≥n de su emoci√≥n y angustia‚ÄĚ, donde el psic√≥logo, explica Diana, le ayuda a expresar sus emociones y a entenderlas.

 

‚ÄúUna de las situaciones m√°s graves que se pueden sufrir‚ÄĚ

La psicóloga Olga Barroso ofrece una definición de la violencia de género tan breve como contundente: es un proceso traumático que sobrepasa los recursos naturales que las personas tienen para estar bien.

 

Hay que recuperarse de humillaciones y malos tratos, de ‚Äúuna de las situaciones m√°s graves que pueden sufrir las personas‚ÄĚ, peor que una tortura en la guerra, sentencia Olga Barroso, porque en las relaciones √≠ntimas la violencia procede de alguien que te tiene que proteger y sin embargo te da√Īa, alguien con quien que adem√°s, la propia v√≠ctima ha elegido estar.

 

Para recuperarse por completo de una relaci√≥n con violencia de g√©nero es necesaria una atenci√≥n espec√≠fica, que lleve a la v√≠ctima a reflexionar y a lograr una buena conceptualizaci√≥n de si misma. El proceso de recuperaci√≥n llevar√° c√≥mo m√≠nimo entre nueve meses y un a√Īo.

 

No existe un perfil, le puede pasar a cualquiera

No existe un perfil, ‚Äúle puede pasar a cualquiera‚ÄĚ, en todas las clases sociales y todos los niveles de cultura, sea cual sea el entorno familiar, existe la posibilidad de sufrir la violencia de g√©nero.

 

Sin embargo, la mujer que tiene una buena estructural emocional o una familia que la protege logra recuperarse antes porque es m√°s probable que alguien le ayude y ‚Äúsea rescatada‚ÄĚ. Es el caso de Alicia, que reconoce el papel clave de su padre para iniciar el proceso de recuperaci√≥n.

 

Diana D√≠az quiere terminar la entrevista con un mensaje positivo: ‚ÄúEl hecho de ser una persona que est√° sufriendo una situaci√≥n de violencia de g√©nero no quiere decir que lo seas para toda tu vida‚ÄĚ. Para la recuperaci√≥n, eso s√≠, hay que dar ‚Äúmuchos pasos‚ÄĚ.

 

El trabajo con los adolescentes, sobre relaciones afectivas saludables, y el respeto como punto de partida en cualquier relación, son la base para una nueva vida.