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Cambiar el colegio para cambiar el mundo

day.3, 29 de month.5 de 2013

Cambiar el colegio para cambiar el mundo

Am茅rica Latina

AM茅RICA LATINA

http://www.pikaramagazine.com/2013/05/cambiar-el-colegio-para-cambiar-el-mundo/

En 2010 naci贸 en Bogot谩 (Colombia), Rizomas* Feministas; un colectivo que decidi贸 alzar su voz por una educaci贸n p煤blica inclusiva desde la conciencia feminista. Entre sus reivindicaciones, el derecho a introducir la educaci贸n sexual a las aulas, la historia feminista y de las mujeres al entorno escolar y la visibilizaci贸n del estudiantado como ente cr铆tico con derecho a la toma de decisiones en las cerradas jerarqu铆as directivas de los centros.

En su trayectoria feminista, las Rizomas han recibido prohibiciones y presiones de su propio entorno educativo: el colegio 脕lvaro Camargo de la Torre (ETB, empresa p煤blica de telecomunicaciones) y la Instituci贸n Educativa T茅cnica Ciudad Luz. Las directivas de ambos centros las han presionado, para que abandonen su activismo. Las han acusado falsamente de brujer铆a y de practicar abortos a sus compa帽eras. Todo ello, por la 鈥減eligrosa acci贸n鈥 de introducir el feminismo en el colegio. Las Rizomas Feministas eran, en el momento de su fundaci贸n, estudiantes de tan solo 12 a帽os de edad. Actualmente, sus edades est谩n comprendidas entre los 14 y los 15 a帽os.

Viernes 18 de noviembre de 2011. Teatro C谩diz, Bogot谩 (Colombia): presentaci贸n del Primer Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Acci贸n y Pr谩cticas Feministas (El Cap). Dos de las jovenc铆simas fundadoras de Rizomas se encontraban sobre el escenario que se hab铆a preparado previamente de forma minimalista: tan solo dos sillas y la presencia de ambas: Antonia Penagos Mu帽oz y Leidy Tatiana Rojas C谩rdenas3, que acudi贸 al evento a escondidas. El objetivo, la presentaci贸n del lanzamiento Rizomas 2 Subsuelo Feminista: unos libretos de producci贸n propia que hicieron circular en su entorno educativo. Se trataba entonces del grupo feminista m谩s joven del pa铆s.

Rizomas Feministas naci贸 de la mano de ambas junto a otras fundadoras: Leidy Vidales, Angie Rojas y Laura Herrera. Las cinco decidieron unirse y presentar su proyecto en el patio del colegio 脕lvaro Camargo de la Torre en un sentimiento de inconformismo tras detectar carencias y malestares en la educaci贸n recibida. Todo ello, producto de una discriminaci贸n por razones de g茅nero que, en principio, no identificaron como espec铆fica. Para Penagos, fue despu茅s de conocer las teor铆as y pr谩cticas feministas 鈥渃uando abrieron los ojos鈥 y decidieron que sus propios conocimientos deb铆an ser compartidos con el resto.

Un malestar inicial que se hizo sentir, en primer lugar, a causa del uso del lenguaje en la escuela: no se sent铆an representadas. Es, por ello, que de forma estrat茅gica decidieron unirse, tambi茅n, para lograr un reconocimiento mutuo. As铆, las Rizomas comenzaron su labor de concienciaci贸n para con sus compa帽eras y compa帽eros realizando obras de teatro, pegadas de carteles y rayando los ba帽os y las paredes para las que hoy piden libertad de expresi贸n. Tambi茅n colgando mu帽ecas con el fin de romper roles sexistas en el mismo espacio educativo que los reproduc铆a y los reproduce y a trav茅s de un activismo que no se quedara en la teor铆a.

Entre sus acciones feministas, tambi茅n se encontraban algunas tan hist贸ricas como la quema de sujetadores y todo lo que implicara acciones virales, visuales y llamativas. Consideraban que 茅sa era la mejor forma de llamar la atenci贸n de sus compa帽eras y compa帽eros que, seg煤n ellas, tambi茅n mostraron mucho inter茅s en el movimiento. En estos primeros pasos, las Rizomas fundaron su segunda sede en Ibagu茅 de la mano de otra de las compa帽eras que se traslad贸 a otro centro. Entre tanto, el colegio decidi贸 prohibir el grupo.

Rizomas, sin embargo, continu贸 con su acci贸n feminista en los pasillos, durante los recreos y de forma clandestina. Llevaron lecturas de teor铆a y pr谩ctica feminista en un af谩n por conseguir una conciencia incluyente y generaron grupos de pensamiento en torno autoras como Gioconda Belli o Simone de Beauvoir. Tambi茅n llevando la educaci贸n sexual a los pasillos.

Asimismo las Rizomas 脕lvaras, como ellas mismas se hacen llamar, decidieron posicionarse fuertemente ante las informaciones de privatizaci贸n de la empresa p煤blica de telecomunaciones ETB a la que todav铆a hoy pertenece el centro. Entre las acciones, se unieron en 2011 a un 鈥減upitrazo鈥 que finalmente fue reprimido por la propia directiva. En un comunicado interno aseguraban: 鈥淭enemos mil y un motivos para protestar, como la de exigir el retiro de la fuerza p煤blica de las aulas del conocimiento y no quedarnos sin techo para pagar una matr铆cula universitaria鈥.

Las quejas llegaron a las propias madres de Rizomas y las acusaciones empezaron a venir tambi茅n de las y los tutores. La propia directora de uno de los centros (el Ciudad Luz), acus贸 al grupo de practicar brujer铆a y abortos a las compa帽eras. La situaci贸n afect贸 sobre todo a una de las integrantes (Leidy Vidales) que recibi贸 sanci贸n en 2012, seg煤n afirm贸, 鈥減or entregar los librillos Subsuelo Feminista al profesorado del centro鈥. Seg煤n contaron las Rizomas, el propio Rector se帽al贸 a Vidales para acusarla de 鈥済uerrillera鈥. Todo ello, no hay que olvidar, en un contexto de conflicto armado en el que este tipo de afirmaciones esconden graves consecuencias pol铆ticas y estigmatizantes para la persona que las recibe.

Duros golpes que las integrantes, aseguran hoy, haber sufrido con creces. La propia Antonia Penagos -una de las lideresas del grupo- cuenta que las tutoras de las otras alumnas les prohibieran tener amistad alguna con ella. En la entrevista realizada para este art铆culo asegura, sin embargo, que Rizomas ha logrado mucho: 鈥淎ctualmente, la directora ya usa el lenguaje incluyente en los comunicados que env铆an a las casas [鈥 Permite nuestro activismo aunque no lo apoya p煤blicamente, pero por lo menos no nos persiguen鈥.

En aquel Cap Feminista donde se present贸 Rizomas, fui una de las personas que conformaron ese p煤blico estupefacto. Tras coincidir con Antonia Penagos (que deb铆a contar con 13 a帽os entonces), le pregunt茅 c贸mo visualizaba su futuro. Me asegur贸 que su prop贸sito era el de realizar un gran cambio: 鈥淧or ahora nuestra meta es cambiar el colegio y cambiar las costumbres y la Historia del mismo [鈥. Seguir luchando y seguir encontr谩ndonos con otras feministas del mundo鈥 Y cambiar el mundo鈥.

En la 煤ltima conversaci贸n que hemos mantenido desde la 鈥渓ejan铆a鈥, me cuenta que ahora la separaron del curso anterior donde todas las Rizomas 鈥渃onspiraban juntas鈥. Tambi茅n me cuenta que siente y sienten orgullo al ver c贸mo el curso de 6潞 ya se organiza y toma la iniciativa para hacer protesta en el centro y garantizar la continuidad del mismo: 鈥淓n los salones de clase, ya son lxs dem谩s quienes corrigen a lxs docentes cuando usan el lenguaje sexista [鈥. Cuando se debe presentar o hacer alguna investigaci贸n sobre feminismo, nos buscan. O sea鈥 somos visibles en el colegio, antes lo 茅ramos fuera鈥.

A pesar de las dificultades y de que se las intenta ridiculizar y achicar en las propias clases, Rizomas Feministas sigue todav铆a hoy con su labor diaria de 鈥渢ransformar la educaci贸n desde la educaci贸n鈥 unidas, esta vez, a otras feministas del Pa铆s y creando redes fuera y dentro de Secundaria en la ciudad de Bogot谩. Aseguran que las bases est谩n asentadas y que, desde la educaci贸n superior, har谩n lo propio para detenerse en los focos que, afirman, son sus objetivos actuales: avanzar pol铆ticamente para conseguir paz para Colombia, poner hincapi茅 en c贸mo la guerra atraviesa especialmente a las mujeres del sector rural y luchar contra la discriminaci贸n que sufren las personas con identidades y orientaciones de g茅nero no normativas.

Todo ello, haciendo uso de dos herramientas que chirr铆an m谩s cuanto m谩s represivo es el contexto: el saber y el saberse feminista.

* Un rizoma es un tallo subcut谩neo que genera nuevas ra铆ces de forma constante mientras crece en una trayectoria horizontal. Los rizomas crecen indefinidamente sin dejar de producir nuevos brotes que sustituyen a los antiguos.

Pie de foto: Varias integrantes del colectivo Rizomas