Miedo y un Rinoceronte

Relato Finalista 2014 Categoría General

Allí estaba, hecho añicos, el rinoceronte recuerdo de África. Lo miraba paralizada, como si el instante en que empujó la figurilla al sacar el libro de “Puede dejar de fumar” hubiera sido el fin del mundo.

A él le encantaba, pensaba que representaba la esencia de aquel país. Y ella lo había roto. Le dio miedo que creyera que no le importaba ni el objeto ni lo que significaba, sobre todo porque lo había tirado al coger aquel libro para dejar de fumar, después de jurarle que no recaería.

Cuando él entró y vio el desaguisado empezó a gritar, diciéndole que no era nada cuidadosa, que no le importaban sus cosas, que era una torpe y… entonces se fijó en ella. Lo miraba en silencio, con temor. “¿Te he asustado?”, le preguntó tranquilizándose. Ella se atrevió a asentir ligeramente. Entonces él recogió los pedazos y los tiró a la basura. Se acercó a ella y le susurró “perdona, si te puedo asustar por semejante tontería, si has llegado a tenerme miedo, no valgo nada. Me acabo de dar cuenta del miedo que me da que tú me tengas miedo”. Y, desde entonces, pudo dejar de fumar sin necesitar un libro.

Alienor

(Alicia Noci Pérez)