La violencia es su herencia

Raúl, el pequeño de la familia Adames se levanta, oye gritos y va tras ellos. Su padre estaba pegando a su madre. Para Raúl no era una sorpresa. Al igual que para Laura, otra niña con un caso similar. Pasan los años y las vidas de ambos se cruzan y tienen un hijo, Carlos, que un día se levanta y oye gritos, golpes y lamentos, y decide ir tras ellos. Raúl estaba pegando a Laura. Raúl le miró y dijo: Esto, hijo, es lo que me enseñó mi padre y lo que quiero que aprendas ¿Estás de acuerdo? Carlos contestó: ¡No! Y empezó a pegar entre gritos y lloros a su padre, el cual se derrumbó, lo comprendió, y así dejó de ser una herencia la violencia de género en la familia Adames, con una lección de un hijo a su padre.

Pedro